Músculos del Cuerpo Humano

Nuestro cuerpo está formado por un conjunto enmarañado de mecanismos que le permiten funcionar de una forma adecuada, los músculos. Entre estos mecanismos tan complejos podemos encontrar la musculatura. La musculatura juega un papel fundamental en nuestro organismo.

Gracias a ella podemos movernos. Además de eso la musculatura es un mecanismo tan primordial que si contamos con una fuerte, saludable y correctamente desarrollada funcionamos mucho mejor.

Es decir, si tenemos una musculatura robusta todos los sistemas que integran la anatomía de las personas funcionan mucho mejor. El cuerpo humano tiene más de 650 tipos de músculos distintos. Si quieres aprender más acerca del sistema muscular humano sigue leyendo.

Clasificación de los músculos del cuerpo humano

Existen múltiples formas de clasificar los músculos del cuerpo humano. Podemos clasificarlos según su localización, en función de su movimiento, de acuerdo a su naturaleza o de acuerdo a su tipo de contracción muscular.

Según su localización

Dependiendo de la localización puede que se traten de músculos cutáneos (los podemos localizar inmediatamente debajo de la piel) o profundos (al menos tienen una inserción ósea). Además, según su forma podemos decir que existen músculos circulares o esfinterianos y los músculos cuadrados.

Según su función de movimiento

Podemos dividir los músculos del cuerpo humano en diferentes grupos cuando los clasificamos según su movimiento:

  • Flexores: Cuando hablamos de músculos que se usen para flexionar hablamos de este tipo de músculo.
  • Extensores: Cuando hablamos de músculos que se usen para extenderse hablamos de este tipo de músculo.
  • Rotadores: Cuando hablamos de la supinación y pronación.
  • Abductores: Cuando son usados para separar.
  • Estabilizadores o fijadores: El objetivo es mantener la tensión muscular.

De acuerdo a su naturaleza

Otra clasificación frecuente de los músculos del cuerpo humano es de acuerdo a la naturaleza de estos. Existen tres tipos de músculos cuando los clasificamos de esta manera:

  • Músculos estriados: Aquellos músculos de control voluntario y contracción muy lenta.
  • Músculo liso: Esos músculos que no controlamos de manera voluntaria (el nombre de este tipo de músculos es debido a que no contienen estrías).
  • Músculos cardíacos: Ese tipo de músculo del cual no tenemos control y es de naturaleza estriada.

De acuerdo al tipo de contracción muscular

Cuando clasificamos los músculos según este criterio podemos dividirlos en dos grandes grupos. Los músculos pueden ser de tipo 1 (músculos formados por fibras rojas) o de tipo 2 (músculos formados por fibras blancas, que se caracterizan por fatigarse con mayor rapidez).

Por lo que respecta su acción grupal podemos diferenciarlos en antagonistas (músculos que se oponen al movimiento correspondiente), agonistas (músculos que van a favor del movimiento) o sinergistas (igual que los músculos agonistas van a favor de la acción del músculo, pero participan de una forma indirecta).

Un trastorno psicológico que no está directamente asociado a los músculos es la vigorexia. La vigorexia, dismorfia muscular o anorexia inversa es un trastorno psicológico que hace a las personas verse a sí mismas como subdesarrolladas. Este trastorno suele manifestarse en personas que tienen una gran cantidad de masa muscular y se ven a sí mismos sobre que no tienen el cuerpo lo suficientemente desarrollado,

Un dato importante a mencionar es que es una enfermedad más frecuente en hombres que en mujeres, pero son susceptibles de padecerla ambos sexos. Las personas afectadas por la vigorexia piensan que no tienen los músculos del cuerpo humano bien desarrollados. A causa de esto ejercitan de forma excesiva su musculatura (generalmente a través del levantamiento de pesas o el uso de aparatos de musculación). Debido a ese excesivo ejercicio pueden dañar su mecanismo muscular. Todo y así estas personas creen que así podrán tonificar y ensanchar sus músculos.

Frecuentemente se da el caso de que las personas que han padecido o padecen este trastorno tienen un pasado lleno de abusos, tanto físicos como psicológicos. Este trastorno es un desorden relacionado con el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y se le considera el contrario al trastorno de la anorexia. Eso es así ya que los individuos quieren aumentar su peso de manera obsesiva con el fin de “corregir” sus imperfecciones físicas. Al igual que la anorexia es una distorsión de la autopercepción.

Al igual que otros trastornos, causa problemas en la vida de las personas afectadas por ella. La vida a nivel personal y profesional se ve severamente afectada. Eso es debido a la forma de entender el mundo que tienen. La detección tardía de este trastorno podría provocar problemas en los músculos del cuerpo humano a nivel físico. A nivel psicológico depresión u otros problemas.

En caso de detectar este trastorno en alguien, esta persona debe ser tratada mediante terapia o incluso a través de medicación psiquiátrica.

¿Qué músculos son los más importantes y qué función desempeñan?

Veamos qué músculos son los más destacables de nuestro mecanismo muscular, que función realizan y en qué parte podemos localizarlos. Para empezar, podemos dividir en dos grandes grupos los músculos del cuerpo humano: el tren inferior y el tren superior.

Músculos principales del tren inferior

Denominamos tren inferior al conjunto de músculos que se encuentran situados por debajo de la cintura. Aquí podemos encontrar los famosos cuádriceps, llamados así por contar con cuatro cabezas musculares. El objetivo del cuádriceps, principalmente, es activar las rodillas a la hora de movernos ya sea corriendo, andando, nadando o cuando nos agachamos. Por eso es uno de los músculos más importantes del cuerpo, nos dota de movilidad.

En el tren inferior también podemos encontrar otros músculos importantes como el bíceps femoral, los abductores, los glúteos y los gemelos. Todos ellos de gran relevancia en nuestra musculatura. 

Músculos principales del tren superior

Denominamos tren superior al conjunto de músculos que se encuentran situados por encima de la cintura. En el tren superior encontramos los músculos pectorales y abdominales, que son los más importantes. Estos ayudan a mantener la estructura corporal equilibrada. Además, también encontramos los deltoides y trapecios, los cuales influyen mucho en el movimiento de los hombros y de los brazos.

Otro grupo muscular que nos encontramos en el tren superior, más concretamente en la espalda son los dorsales. Los dorsales son los músculos principales de la espalda. El romboide se encarga de dar estabilidad y fuerza a la parte media de la espalda. Los lumbares, este músculo que dan tantos dolores a las personas de la tercera edad, son vitales también. Los lumbares toman relevancia en la zona baja de la espalda.

Eso es de ese modo ya que son unos músculos que soportan muchísima tensión y tienen que estar fuertes y sanos. Si están sanos conseguiremos evitar los dolores típicos que encontramos en personas de la tercera edad. Un punto a destacar es que no es raro encontrar personas con sobrepeso u obesidad con dolores en la zona lumbar. Ocurre eso debido a la excesiva carga a la cual están sometidos por el exceso de peso.

No nos podemos olvidar de los músculos faciales y del cuello. En el cuello hay músculos de vital importancia como los escalenos o el esternocleidomastoideo. La cara cuenta con una gran cantidad de músculos que nos permiten hacer todo tipo de expresiones faciales. Un dato muy curioso es que al reír activamos más cantidad de músculos que cuando corremos o hacemos ejercicio.

En la cara podemos encontrar el buccinador que agranda el diámetro de la boca. Este músculo influye en el hablar, el comer o el soplar. También podemos encontrar en la cara el músculo orbicular de los ojos. Este es el único que es capaz de cerrar o abrir los ojos y es clave a la hora de tener una sonrisa natural y sincera.

Preguntas Frecuentes

¿Qué es un músculo?

Los músculos, son para todos los seres vivos iguales y consisten en unas estructuras o tejidos que tienen la capacidad de generar movimiento al contraerse y relajarse. Los músculos se encuentran envueltos por una membrana que se conoce por el nombre de aponeurosis.

Lo que caracteriza los músculos de otros tipos de tejido es que presentan una mayor capacidad de adaptación ya que su forma y contenido se pueden ver modificados en gran medida. El ejemplo más obvio es al hacer ejercicio físico, como por ejemplo pesas, donde los músculos pueden desarrollarse y fortalecerse.

Los músculos como ya hemos dicho son los encargados de producir movimiento, pero cumplen con más funciones. Se encargan de darnos estabilidad articular, de que podamos mantener la postura y de transformar la energía mecánica producida por el movimiento en energía química.

También se encargan de aportarnos el calor necesario, de que los vasos sanguíneos se estimulen correctamente y de informar sobre el estado fisiológico del cuerpo a nuestro organismo. Podríamos seguir enumerando muchas más funciones de este complejo mecanismo, pero entraríamos en demasiado detalle.

¿Los músculos pueden sufrir enfermedades?

Efectivamente, como cualquier otra parte de nuestro organismo los músculos también pueden padecer de enfermedades. Las enfermedades de los músculos se conocen como miopatías. Los trastornos asociados a los músculos pueden tener diferentes causas y deben ser tratados de la manera adecuada según el trastorno del que estemos hablando.

Entre los diferentes trastornos que pueden padecer los músculos podemos encontrar las atrofias, las distrofias musculares, las miopatías inflamatorias, la miastenia y tumores musculares.

¿Cómo podemos mantener la musculatura sana?

Para tener una musculatura saludable lo que podemos hacer de manera resumida son dos cosas: ejercicio y tener una dieta saludable con el nivel de proteína adecuado. Debemos hacer ejercicio de manera regular, ejercitar todos nuestros músculos. Podemos hacerlo a través de rutinas de ejercicios.

Debemos ejercitar tanto el tren superior como el tren inferior. Un error muy frecuente que cometen muchas personas es el de ejercitar únicamente el tren superior con el fin de verse mejor delante del espejo. Esto lo que conseguirá es que tengamos una musculatura descompensada e incluso podemos tener problemas de salud por ello.

Por otro lado, tenemos la alimentación. Debemos tener una alimentación equilibrada. Para conseguir esto lo que debemos hacer es incluir en una correcta proporción los tres macronutrientes básicos: los carbohidratos, las grasas y las proteínas. Pero no podemos dejar atrás los micronutrientes: vitaminas y minerales. 

Se recomienda hacer una ingesta de proteína de entre 1 gramo y 1,8 gramos (si haces ejercicio) por kilo de peso corporal. Este baremo existe para tener en cuenta cuánta proteína debemos meter en nuestra dieta. Debemos seguirlo para tener una correcta recuperación de las fibras musculares dañadas por el ejercicio.

Esto quiere decir que si una persona pesa 80 kg y hace deporte debería tener una ingesta de máximo 144 gramos de proteína al día. Estos gramos de proteína tienen que ser de diferentes tipos. Los músculos del cuerpo humano necesitan los diferentes grupos de aminoácidos para tener una recuperación adecuada. Por ello la mejor herramienta que podemos usar es la dieta. 

¿Cómo crecen los músculos?

El sistema muscular trabaja de la siguiente forma: cada músculo del cuerpo se compone de muchas fibras. Estas fibras trabajan en conjunto para aumentar la fuerza sin efectuar cambios físicos visibles en el cuerpo. Dicho de otra forma, la coordinación de las diferentes fibras musculares de un músculo es la que crea la fuerza de este mismo.

Los músculos del cuerpo humano logran el crecimiento muscular a través del ejercicio muscular. Lo que sucede cuando hacemos entrenamiento de fuerza muscular es que le decimos a nuestro cuerpo que tenemos que tener “más potencia” para poder hacer los ejercicios de manera más fácil la próxima vez.

Pero eso no es lo único que pasa durante el entrenamiento muscular. Durante un entrenamiento de fuerza se destruyen fibras musculares. Entonces lo que el cuerpo tiene que hacer es recomponer y reforzar para que no vuelva a pasar eso en otro momento.

En esencia el crecimiento muscular se logra a base de entrenamiento, dieta y descanso.  Debemos ir diciendo al cuerpo mediante los ejercicios que necesitamos más fuerza. Además, tenemos que alimentarnos correctamente para poder lograr los niveles de proteína adecuados. Por último, otro factor importante es el descanso. Si hacemos estas tres cosas correctamente, entonces lograremos con el tiempo un cambio visible.